Aquí estoy. Luego de vivir 1 año en Chiloé, he vuelto por 1 mes y medio a estar de vacaciones en Talca, pasando tiempo con mi familia, mi perro, mis amigos. Descansando, saliendo, viendo series, riendo. Pero a pesar de la normalidad de los acontecimientos, algo extraño ha ocurrido este mes: He tenido 1 despedida de soltera, 2 matrimonios, 2 baby shower y 2 visitas a la clínica por la llegada de nuevas guaguas a este mundo; de pronto, mientras tomo sol en la piscina, escuchando Gepe y cargando un capítulo de The big bang theory, pienso en lo irremediable: el tiempo pasa. ¿Será que crezco más lento? ¿Será que tengo algo raro? porque, definitivamente, no tengo ganas de casarme aun, ni de tener una guagua, yo lo que quiero es seguir viviendo en Chiloé mientras postulo a mi beca de Magíster. No es que tenga un discurso patético de "no me quiero casar, no quiero hijos, quiero ser siempre yo, yo, yo", porque sí quiero formar una familia, más adelante, creo que formar una familia no es sinónimo de estar casados, creo en la lealtad, en compartir sueños, en tener hijos y llenarlos de amor, pero todo esto todavía está en una nebulosa de mis sueños. ¿Seré egoísta? Pero siento que a los 28 años, quiero hacer tantas cosas! y ahí estoy, firmando libros de recuerdos para las futuras mamás, acompañando a mis amigas a probarse sus vestidos de novia, haciendo como que salto por agarrar un ramo.
No hay duda, el tiempo pasa, sé lo que quiero... al final lo mismo, o parecido a lo que quieren todos, pero con efecto retardado... cada cosa a su tiempo, como decía mi mamá cuando yo quería salir a los 15 años hasta las 4 a.m. Para todo hay un momento, lugar y personas precisas!