sábado, 30 de abril de 2011

Antes de la herida


Siempre es igual. Tengo un problema, y con el paso del tiempo lo he podido identificar y reconocer, pero aun no encuentro solución. Nunca asumo lo que siento cuando lo estoy sintiendo. Ha sido mi forma de enfrentar cada sensación ajena a la normalidad. Yo tengo mi mundo, creado en mi cabeza; una vez me dijeron que tengo que asumir que no estoy en un libro de García Márquez, pero resulta que así funciona mi cabeza, y creo que mi corazón. Me gusta pensar en la metafísica haciendo su trabajo cuando dos personas se entienden a la perfección, me gusta pensar en los olores, sonidos y colores que surgen entre dos personas, y que nadie más huele, escucha o ve. 

El problema, es que creo que es tanto el miedo a que sea sólo mi imaginación, que uso cualquier defensa, me pongo el parche antes de la herida. No soy honesta. Creo que conozco los motivos, y dan para escribir mil páginas, relacionadas con pérdidas, penas y otros temas complejos. Esta incapacidad de reconocer que quiero a alguien, me tiene preocupada. Tengo tantas ganas de ser capaz de decir "sí, te quiero y qué? sí, te amo y soy feliz" en vez de responder con ironías y hacerme la valiente.

Estamos trabajando para usted (o para mí).

domingo, 24 de abril de 2011

En serio

Siempre había escuchado que Chiloé es una tierra mágica, y en realidad apenas pude, viajé a conocer esta isla. La primera vez, fue parte de un largo viaje que hice con una amiga en mi primer auto, me encantó, pero reconozco que me encantó como muchos otros lugares que visité. La segunda vez, vine enamorada, como parte de un largo viaje también y conocí otros lugares de la isla, como Cucao o Chonchi que me dejaron en silencio observando impresionada los paisajes. 

La última vez, me vine a vivir, con el corazón un poco gris y las ganas de hacer lo que siempre he querido con mi vida, sin dejar que se pase el tiempo soñando, sino que haciendo. Aquí estoy, viviendo en Chiloé, en Quellón específicamente, impresionada de despertar en este lugar. Es verdad que extraño algunas cosas de Talca, como mis niños del colegio, mis abuelos, mi perro, mis amigos, mi familia, mi cama, pero llevo un par de meses acá y ya adoro algunas cosas de este lugar:

- Me gusta mirar por mi ventana y ver el aeródromo al frente, el agua por el lado y todo Quellón iluminado de noche.
- Me gusta escuchar "No, no" "Si, si" como una canción permanente en mis oídos.
- Me gusta salir a Chilotear, ver cerros verdes por todas partes, con vacas tomando sol y casas en medio de eternas praderas.
- Me gusta sentir que el mundo va a mil kilómetros por hora, y aquí simplemente, todo es más lento, estar Al lado del camino.
- Me gusta la lluvia, sí, me encanta.
- Me gusta sentir que estoy lejos, anónima, dueña de cada cm. de mi vida, mis ganas, mis sensaciones.
- Y, lo que más me gusta, es sentir que soy yo, en Chiloé, despertando cada día.


martes, 5 de abril de 2011

Aquí voy again

Desde cero. Borrón y cuenta nueva. Dar vuelta la página. Mañana será otro día. En fin, muchos dicho para una de las cosas más difíciles del mundo. A veces me pregunto si esa capacidad existe de verdad, o si sólo es una medida desesperada para seguir como si nada y no perder lo que se tiene.

Un poco de pensamiento mágico condimenta mis ganas extremas de ser feliz en Chiloé, y sólo cuando haya terminado el año podré saber si fue sólo una idea fantaseosa o si realmente, pude tomar mi vida y darle el sentido que se me ocurrió en un momento de mi vida. 

Cuando haya pasado el año, podré decir: Hice una cosa de las tantas que quiero hacer en mi vida, dejé todo y partí a vivir a Chiloé, a trabajar al sur en una ciudad chiquitita, con niños de una isla. 

Los niveles de ansiedad bajan nuevamente, mi mirada vuelve a ser lenta, y mi mente veloz.