lunes, 27 de diciembre de 2010

Volver a mi


Yo podría escribir todo el día, es más, me gustaría inventar algo que permita traspasar los pensamientos al papel, porque cuando uno hace cosas comunes, como ducharse, ir a comprar, ordenar o fumar, piensa en cosas muy locas pero de un modo tan claro que al momento de escribirlas, ya están desordenadas.

Como además creo que en realidad nadie lee este blog, soy feliz escribiendo acá.

El 2011 es un año que espero hace tiempo, es un poco ridículo, porque uno se duerme el 31 de diciembre y al otro día despierta como cualquier día, pero lo simbólico del cambio de año creo que ejerce un potente poder en las energías personales, no me las doy de machi, pero sin duda, uno atrae lo que le sucede, o por lo menos los estados personales. Cuando lo escribo suena contradictorio, pero una parte de mí atrajo lo que hoy estoy viviendo, y estoy convencida de eso, aunque por supuesto, es sólo una parte del resultado.

Yo antes era más alegre, quizás más inocente, creo que estoy bien amargada, y no me reconozco. Soy muy fuerte, y sé que se me pasará, pero lo que no sé es si seré la misma. Bueno, Fito dice que no hay nada que el tiempo no cure, no sane (si, la muy patúa citando a Fito, eso es algo común) y me imagino que la gracia de vivir momentos difíciles es crecer. Bueno, como decía yo era bien alegre e inocente, creía en el poder de amar, poder mágico? Casi. Siempre creí que el amor es capaz de transformarnos en mejores personas, además creía que es algo normal atreverse, correr. Yo soy así, tomo riesgos, sin miedo, y quizás de un modo iluso, pensaba que todos amaban de la misma forma.

Mi corazón me tiene sorda de tanto reclamar, este año lo dejé tres veces ahí tirado, para que lo pisotearan un rato, y es bien fuerte, me tiene gratamente sorprendida, quiero encontrar a alguien que tenga uno parecido, si tampoco es sor Teresa y se cansa.

Ahora vienen mis preguntas: ¿Por qué puede aparecer alguien en tu vida y llevarse lo mejor de ti? La respuesta obvia, porque yo lo permití, pero en realidad creo que es más complejo, uno no puede andar como detective con un detector de gente no empática, que cuando tiene un gesto de amor hacia ti, en realidad, es hacia sí mismo, para alimentar el momento al que es adicto: el enamoramiento. Cuando uno se relaciona con gente así la inteligencia emocional se nubla, y por mucho que uno tenga ojo clínico para cachar cómo es la gente, justo con quienes llegan al corazón la afamada habilidad desaparece.

Yo no quiero despertar en dos meses y haber perdido mis ganas de creer sin necesitar más, no quiero necesitar simples compromisos que muchos necesitan como signo de inseguridad, pero la verdad, no sé cómo volveré a ser. Cito a mi querido Fito, sé que debo volver a mí, pero no encuentro el camino de vuelta, y toda la letra de esa canción me da vueltas, porque no sé quién se cree que es un ser capaz de vivir convencido de no hacer daño a nadie.

Soy una loca linda, y en realidad he sido siempre así y espero seguir siéndolo, fui capaz de sacarme todos los prejuicios que pudieron existir, sólo para vivir intensamente.

Luego de un terremoto, tres pisoteos (dados descaradamente por el mismo pie), muchos suspiros y sentimientos de culpa, estoy esperando el 2011 con ansias! Nos cambiamos de casa, para volver a nuestro barrio, aunque no es el mismo lugar, porque aún está botado, es nuestra calle, mi mamá está feliz y eso me tiene muy contenta. Las frases de las mamás son bien extrañas, mi mamá no habla mucho, sólo suspira, o dice “isabel…” suspirando cuando algo no le gusta, pero cuando abre la boquita y me abraza con esos abrazos que sólo las mamás saben dar, con olor de mamá y caricias de mamá, es capaz de detener el tiempo, porque nadie en el planeta es más feliz de mi tristeza que ella, porque ella sabe que para mi hay cosas mejores esperando afuera, y aunque podría no tener razón, nada me reconforta más que sus palabras, pensando que me merezco el mundo completo y más.

Tomo mis maletitas bien llenas de penas, secretos, cuadernos, cachureos, fotos y caricias para irme como Carmela, a disfrutar de mi compañía y sobre todo, para encontrarme, quizás estoy a la vuelta de la esquino y necesito un gritito para volver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario