Siempre es igual. Tengo un problema, y con el paso del tiempo lo he podido identificar y reconocer, pero aun no encuentro solución. Nunca asumo lo que siento cuando lo estoy sintiendo. Ha sido mi forma de enfrentar cada sensación ajena a la normalidad. Yo tengo mi mundo, creado en mi cabeza; una vez me dijeron que tengo que asumir que no estoy en un libro de García Márquez, pero resulta que así funciona mi cabeza, y creo que mi corazón. Me gusta pensar en la metafísica haciendo su trabajo cuando dos personas se entienden a la perfección, me gusta pensar en los olores, sonidos y colores que surgen entre dos personas, y que nadie más huele, escucha o ve.
El problema, es que creo que es tanto el miedo a que sea sólo mi imaginación, que uso cualquier defensa, me pongo el parche antes de la herida. No soy honesta. Creo que conozco los motivos, y dan para escribir mil páginas, relacionadas con pérdidas, penas y otros temas complejos. Esta incapacidad de reconocer que quiero a alguien, me tiene preocupada. Tengo tantas ganas de ser capaz de decir "sí, te quiero y qué? sí, te amo y soy feliz" en vez de responder con ironías y hacerme la valiente.
Estamos trabajando para usted (o para mí).
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